Cómo pedir un préstamo al banco para tu negocio
Para pedir un préstamo al banco necesitas elegir el producto adecuado (préstamo, póliza, factoring o leasing), llevar la documentación completa y demostrar con números que el negocio genera caja para pagar la cuota. El banco no financia ideas: financia capacidad de devolución, y la mide con ratios como el DSCR.
En este artículo (5 apartados)
Qué tipos de financiación bancaria existen para empresas
No todas las necesidades financieras se resuelven con el mismo producto. El banco tiene instrumentos distintos para situaciones distintas, y presentarte con la solicitud incorrecta ralentiza el proceso.
- Préstamo a largo plazo (ordinario o con apoyo público): para financiar inversiones: maquinaria, local, desarrollo de producto, vehículos. Plazos típicos de 5 a 10 años. Requiere justificar el destino de los fondos y demostrar capacidad de amortización.
- Línea de crédito o póliza de crédito: para financiar circulante: desfases de tesorería, stock, cobros pendientes. Se dispone y devuelve de forma flexible. El banco mira sobre todo el historial de pagos y la estabilidad de ingresos.
- Factoring o descuento de facturas: para adelantar el cobro de facturas pendientes de clientes. No es un préstamo: el banco adelanta el importe de la factura y cobra cuando el cliente paga. Útil cuando tienes clientes grandes con plazos de pago de 60-90 días.
- Leasing: para adquirir activos con pagos periódicos. El activo queda en propiedad del banco hasta el final del contrato, lo que reduce el riesgo para la entidad y facilita la aprobación.
La documentación que el banco va a pedir
La lista varía según la entidad y el importe, pero hay un núcleo común que prácticamente todos los bancos solicitan:
- Balances y cuentas de resultados de los últimos ejercicios. El banco quiere ver tendencias, no solo el último año.
- Plan de negocio con proyecciones financieras a tres años. En empresas nuevas o en crecimiento, es la pieza central de la solicitud. Las proyecciones tienen que incluir P&L, cash flow y balance previsional.
- Extractos bancarios de los últimos seis meses. El banco analiza los patrones de cobro y pago, si hay devoluciones de recibos, y si la cuenta refleja lo que dicen los números del plan.
A eso se suman los impuestos y cotizaciones de tu país: las declaraciones de los últimos ejercicios, que son la fuente de verdad sobre tus ingresos y beneficios, y algún justificante de que estás al día con la administración tributaria y con la seguridad social.
Si estás en España
Te pedirán las dos o tres últimas declaraciones del Impuesto de Sociedades (o del IRPF si eres autónomo), las declaraciones trimestrales de IVA, con las que el banco contrasta la facturación real frente a lo declarado, y los certificados de estar al corriente con Hacienda y con la Seguridad Social. Sin estos certificados no hay préstamo.
Para negocios nuevos sin historial, el plan de negocio con proyecciones tiene mucho más peso. En la guía sobre qué mira el banco en tu plan de negocio tienes los criterios de análisis concretos que usan los analistas.
Los ratios que determinan la aprobación
El analista de riesgos no lee el plan de negocio de principio a fin: busca señales concretas en los números. Estos son los que más peso tienen:
Ratio de cobertura del servicio de la deuda (DSCR)
Es el indicador más importante. Mide si el negocio genera caja suficiente para pagar la cuota del préstamo. Se calcula dividiendo el EBITDA entre el total de cuotas anuales (capital más intereses) de toda la deuda, incluyendo la nueva.
DSCR = EBITDA / Servicio anual de la deuda
Cada entidad fija sus propios umbrales, pero mi criterio es este: por debajo de 1,2, espera preguntas difíciles; por encima de 1,5, la solicitud tiene posibilidades reales. Si el ratio sale justo, la solución no es pedir menos: es reducir los costes del plan o demostrar que los ingresos crecerán a un ritmo que mejore el ratio en los meses siguientes.
Nivel de endeudamiento
El banco compara el total de deuda financiera con los fondos propios o con el EBITDA. Como orientación (criterio propio, no una norma), una empresa que ya tiene deuda equivalente a cuatro o cinco veces su EBITDA anual tendrá dificultades para conseguir financiación adicional, salvo que aporte garantías sólidas o que el nuevo proyecto tenga flujos de caja muy claros.
Antigüedad y estabilidad de los ingresos
Un negocio con tres años de ingresos estables o crecientes obtiene condiciones muy distintas a uno con un año de actividad y alta variabilidad. Para negocios nuevos, la calidad de las proyecciones y la solidez de las hipótesis es lo que sustituye al historial. Unas proyecciones de ventas con metodología bottom-up y supuestos razonables compensan parcialmente la falta de track record.
Lo que frena las solicitudes
Más allá de los números, hay comportamientos concretos que generan rechazo inmediato o demoras innecesarias:
- Presentar proyecciones sin metodología. Una tabla con cifras crecientes sin explicar de dónde vienen no es un plan: es una lista de deseos. El banco necesita ver el razonamiento detrás de cada número.
- Inconsistencias entre documentos. Si la facturación que declaras en tus impuestos no cuadra con la de la cuenta de resultados, el banco lo detecta. Cualquier discrepancia genera desconfianza y retrasa el proceso.
- Solicitar más de lo necesario. Pedir más capital del que el modelo puede justificar no mejora las probabilidades: las empeora. El banco ve que el solicitante no tiene claro para qué necesita el dinero.
- No mencionar las garantías disponibles. Si tienes activos que puedes aportar como garantía (un local, maquinaria, participaciones en otra empresa), mencionarlo proactivamente mejora la percepción de riesgo del analista.
Conclusión
Conseguir un préstamo bancario para tu negocio requiere preparación, no suerte. El banco aplica criterios objetivos y busca evidencias concretas de que el negocio puede devolver lo que pide.
Mi recomendación
prepara la documentación antes de solicitar ninguna reunión, asegúrate de que las proyecciones tienen una metodología clara, y calcula el DSCR con la nueva deuda incluida antes de presentarte. Si el ratio no sale, mejor saberlo antes de la reunión con el banco que durante ella.
Álvaro Parcerisa, fundador de Viabbly. Profesor de Finanzas Corporativas y de Fundamentos de Gestión del Riesgo en UNIR, mentor y director de TFM y TFG. LinkedIn